El estrés, la tensión y la ansiedad son condiciones con los que muchas personas tenemos que convivir cotidianamente; sobre todo en este periodo de confinamiento, limitaciones a nuestras vidas y en general lo que ha traído consigo el coronavirus y por lo que todos de alguna manera u otra nos ha afectado.

Por ello es importante saber manejar y controlarlos, sin dejar que nos agobien y tomen control sobre nuestras vidas. 

Existen diferentes formas para combatir estas situaciones y aprender a sobrellevarlas, incluso a tal punto de poder controlarlas. 

La respiración diafragmática: 

Cuando estamos en una situación de estrés, nuestro cuerpo necesita más oxígeno y por ende nuestra respiración se acelera. Esta situación nos puede llevar incluso a hiperventilar, lo cual provoca diversas sensaciones incómodas. Por este motivo es importante aprender un patrón de respiración para poder manejarlo. 

Entre los beneficios de la respiración diafragmática está: activa la respuesta de relajación del organismo, aumenta nuestros niveles de bienestar general, estimula nuestra atención y concentración, nos ayuda a gestionar las emociones, regula el ritmo cardiaco. 

La visualización positiva: 

Esta es una variación de la meditación tradicional y su objetivo es poner activa nuestra imaginación, activando recuerdos en los cuales éramos felices, brindándonos un cierto tipo de felicidad y tranquilidad. 

La idea es dirigir la concentración en imágenes positivas y agradables, recreando situaciones que nos gustaría vivir, puede ser tus vacaciones favoritas con tus amigos, la sensación del sol caliente sobre la piel y el olor a mar o el día que pintaste un cuadro que te gusto mucho e imaginar cada pincelada que dabas y el resultado de esto. Es importante recurrir a los sentidos para tratar de imaginar el olor, tacto y sonidos de la escena. 

Técnica de colores: 

Este ejercicio hace siempre parte de la visualización positiva y consiste en darle un color a nuestras emociones: 1 color a la emoción que queremos sacar de nuestro cuerpo y 1 color a la emoción con la cual queremos reemplazar la otra. 

Tienes que cerrar los ojos… Imaginar que tu cuerpo está lleno de luces. Por ejemplo, una luz roja representa la tensión o el dolor y las luces azules representan la relajación…haciendo un respiro profundo y lento inhala ese color azul y siente cómo poco a poco va invadiendo tu cuerpo y  exhala esa luz roja, liberándote de la tensión o el dolor que te abruma en ese momento. 

Eventualmente haciendo este ejercicio de visualización y respiración se logra llegar a un nivel de tranquilidad. 

Fuentes:

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